Formación y prudencia.
Las barcas sin licencia son noticia

Formación y prudencia.

Para navegar hay que formarse y ser prudente. Aunque solo se pretenda salir a «dar una vuelta».

Este verano han sido noticia pequeñas embarcaciones que no requieren titulación por los accidentes que han causado. Puede parecer que siendo pequeñas y haciendo una excursión «ahí al lado», no va a haber problemas, cuando justo es al contrario: por su reducido tamaño y poca estabilidad, cualquier pequeña ola provocada por otra embarcación, o los propios movimientos de la tripulación pueden hacerlas volcar.

Esos han sido los motivos de los accidentes de este verano. «Vamos a hacernos un selfi» ha sido suficiente para que una de estas tripulaciones acabase en el agua, con la embarcación volcada y sin posibilidad de adrizarla.

No es difícil que esto ocurra  a tal distancia de la playa que haga falta ser un buen nadador para llegar. Además, el equipamiento de seguridad en estas embarcaciones es muy limitado y la única opción es que los chalecos salvavidas estén, y estén a mano y esperar a que alguien pase por allí. Porque son pocos segundos los que transcurren desde que llega la ola, o desde que intentamos el selfi, hasta que está todo el mundo en el agua. Y en esas circunstancias, es probable que no podamos pedir ayuda por radio  ni con el teléfono móvil. Se pueden complicar mucho las cosas.

El mar es una gran fuente de satisfacciones y experiencias, pero hay que acercarse con mucho respeto. Hay que formarse y extremar la prudencia cuando falta la experiencia… y después también. Este es el valor más importante que queremos transmitir a los nuevos patrones en nuestros cursos

En todo caso que sepáis que, comparativamente, es mucho más caro el seguro del coche que el seguro de una embarcación de recreo. Es más peligroso subirse a un coche que subirse a un barco. Eso si, mirad bien con quién os subís 😉

Aquí tenéis la noticia de El Confidencial

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