Unas prácticas para recordar
Submarino en aguas de Cartagena

Unas prácticas para recordar

Todo se amplifica en un barco y además, no es raro que pasen cosas increíbles. Este fin de semana hemos tenido una de esas prácticas para recordar.

Un grupo estupendo de alumnos (a esta escuela la hace buena sus alumnos), el Wayú llevándonos con todas las comodidades, el tiempo bastante bueno (las noches han resultado más frías y húmedas de lo que esperábamos) y las sorpresas del fin de semana.

Hemos estado practicando el RIPA (Reglamento Internacional para la Prevención de Abordajes) «contra» un submarino de la base de Cartagena, nos vinieron a ver los delfines, que este año merodean por la zona de Cabo Palos y como colofón, hemos abierto una balsa salvavidas.

De prácticas

Teníamos prácticas de ampliación de atribuciones del para llevar embarcaciones de vela y para poder hacer la travesía de la península a Baleares. Estas prácticas complementarias se pueden hacer conjuntamente en régimen de travesía en una navegación de 48 horas de duración. En el régimen de travesía, se navega sin parar en puerto. La normativa permite fondear o amarrarse a una boya 6 horas cada 24. Esta práctica tiene el aliciente para los alumnos de vivir la experiencia de permanecer embarcados y navegando dos días y dos noches. Nosotros habitualmente aprovechamos ese tiempo de descanso fondeando algunas horas por la noche, para que todo el mundo pueda dormir al menos un rato con el barco lo más quieto y silencioso posible y también fondeamos al medio día para comer caliente.

La predicción meteorológica anunciaba un fin de semana soleado con vientos flojos de levante. Desde el lunes anterior a la práctica, veníamos comentando con los alumnos la previsión y las posibilidades de navegación que nos ofrecía. Una de las claves de la navegación de crucero es adecuar el plan a la previsión y por eso nos gusta preparar la derrota con los alumnos. En esta ocasión, dado que teníamos que hacer curso de vela como parte del programa, diseñamos nuestra ruta para encontrarnos el sábado por la zona entre la Azohía y cabo de Palos, que nos iba a brindar los mejores vientos para esta parte de la práctica.

El submarino

Ahí tuvimos nuestro encuentro con el submarino de la base de Cartagena. Navegábamos de ceñida rumbo norte a una milla de la costa, cuando emergió por nuestra banda de babor, como a media milla de distancia. Por nuestra banda de estribor venía un carguero no muy grande con destino a Cartagena, a una distancia de una milla.

Así que con el submarino acercándose por babor, el carguero por estribor, y la costa al frente, decidimos hacer una virada por avante, pues de continuar en nuestro rumbo acabaríamos en las piedras. Afortunadamente, en ese momento las maniobras a vela salían ya a la perfección, y a pesar de la presión del submarino, la costa y el carguero, la virada salió perfecta.

Con el nuevo rumbo hacia el SE, ya nos estábamos apartando de la derrota del mercante y pudimos comprobar que el submarino, ya completamente en superficie, iba a pasar por delante de nosotros sin riesgo, por lo que pudimos dedicarnos a hacerle fotos.

Esa misma tarde nos cruzamos con los delfines. Parece que están merodeando por la zona de Cabo Palos, pues también hace unos días nuestros amigos de Mas Mar Buceo se cruzaron con ellos.

La balsa salvavidas

Terminamos la práctica el domingo por la tarde abriendo una balsa salvavidas. Uno de los contenidos más destacados de la práctica de habilitación a Baleares es conocer el procedimiento de abandono del barco. En esa travesía, se navega más allá de las 12 millas de la costa y ya es obligatorio (y necesario) contar con la balsa salvavidas en el equipamiento de seguridad del barco. Nosotros de vez en cuando abrimos una balsa retirada del servicio para que lo puedan ver en directo nuestros alumnos y poder mostrar los materiales que contiene.

Aquí os dejamos un vídeo de la apertura.

Cerrar menú